Miembros de la familia solo sufrieron golpes de menor gravedad.
En el día de ayer la policía fue alertada del derrumbe del techo de una vivienda de calle 1ro de Mayo al 1800.
La dueña de casa, María Soledad Hidalgo, aseguró que tras sentir un fuerte ruido, el techo de la vivienda se desplomó. Debajo del mismo, en ese momento dormían sus tres hijos de 16, 4 y 2 años quienes lograron salir rápidamente.
Afortunadamente el niño y las niñas sufrieron golpes de poca gravedad en sus brazos y piernas. Un móvil del SAME se hizo presente, pero tras un control médico de rutina se estableció que no era necesario el traslado a un nosocomio.
