Según un informe de Zentrix Consultora, el 56,2% de la población debió recurrir al endeudamiento en el último semestre para cubrir necesidades primarias como alimentación, salud y servicios públicos.

18/10/2026

La aceleración en el deterioro del poder adquisitivo continúa erosionando los presupuestos familiares en todo el país, al punto de que dos de cada tres personas se quedan sin dinero a más tardar el día 20 de cada mes. El fenómeno registra picos críticos del 72 % entre los menores de 40 años y alcanza al 83,3 % en los sectores de clase baja.

Los datos se desprenden del último Monitor de Opinión Pública (MOP) elaborado por la consultora Zentrix, el cual precisa que casi cuatro de cada diez hogares no logran superar la primera quincena con sus recursos ordinarios. En contraste, apenas el 34 % de los encuestados logra cubrir la totalidad de sus gastos mensuales, mientras que solo un 9,8 % conserva capacidad de ahorro.

Frente a esta coyuntura, el 56,2 % de la población debió acudir al endeudamiento durante el último semestre. De acuerdo con el reporte, la toma de crédito dejó de responder a decisiones de inversión o consumo diferido para transformarse en un mecanismo de subsistencia: el 55,1 % de quienes se endeudaron lo hizo para financiar alimentos y medicamentos, un 21,3 % para abonar tarifas de servicios públicos y únicamente un 11,8 % destina financiamiento a la compra de bienes durables.

Brecha socioeconómica y endeudamiento

La finalidad del crédito y la fragilidad financiera exhiben marcadas disparidades según el nivel socioeconómico de las familias:

  • Clase baja: El 59,6 % agota sus fondos antes del día 15 y el 83,3 % lo hace antes del día 20. Con una capacidad de ahorro casi nula (0,9 %), el 68,1 % de esta franja acudió al crédito, destinándolo en un 65,5 % a cubrir necesidades básicas.
  • Clase media: El 51,4 % agota sus ingresos antes de fin de mes y el 47,1 % tomó deuda. Este sector registra la proporción más alta de endeudamiento destinada al pago de servicios públicos y tarifas, alcanzando el 29 % (frente al 18,2 % en la clase baja y el 4,7 % en la alta).
  • Clase alta: Solo el 20 % agota sus fondos antes de la finalización del mes y un 61,9 % mantiene capacidad de ahorro. Aunque el 36,5 % tomó crédito, el 63,4 % lo orientó a la adquisición de bienes durables.

Asimismo, el informe destaca la vulnerabilidad de los menores de 40 años, sector donde solo el 3 % logra ahorrar, el 60,9 % se endeudó en los últimos seis meses y el 69,1 % mantiene una evaluación negativa sobre el rumbo económico general.

Percepción de ingresos y demanda de regulación

La percepción salarial negativa se consolidó como un factor estructural: el 81,8 % de los encuestados sostiene que sus ingresos pierden frente a la inflación, una constante que no baja del 81 % desde marzo pasado. Desde la consultora advirtieron que «el ciclo se retroalimenta y la morosidad deja de ser un episodio para convertirse en un riesgo estructural de los hogares que usan la deuda como puente».

En cuanto a las expectativas de resolución, el 67 % de los consultados considera que el Estado debe intervenir ante la suba de la morosidad. Al profundizar sobre las herramientas, un 61,3 % se inclina por establecer un marco regulatorio estricto sobre las condiciones y el otorgamiento de créditos, un 23,6 % sugiere refinanciaciones mediante el Banco Central y solo un 7,5 % apoya la condonación de deudas por vía legislativa.