La fiscal Antonino ordenó que al sindicado se le realice una inspección corporal y se le tomen muestras de ADN para ser comparadas con las muestras obtenidas.
viernes, 13 de marzo de 2026
Los primeros días del mes marzo una adolescente de 16 años, de quien por razones obvias se reservan sus datos personales, denunció a través de su progenitora haber sido víctima de abuso sexual con acceso carnal.
La Fiscalía de Violencia Familiar y de Género tomó inmediata intervención y, luego de activar el protocolo de abuso sexual en la víctima tras realizarse la denuncia y brindarle asistencia profesional, avanzó con la recepción de testimonios y la declaración de la menor en Cámara Gesell.
Como se trata de un delito de instancia privada, las fuentes consultadas por El Esquiú.com fueron cautas al momento de brindar detalles sobre lo sucedido. T
rascendió que la jovencita había concurrido a la casa de una amiga en la localidad de Santa Rosa y, al regresar a su domicilio, una persona se habría ofrecido a acercarla, propuesta que ella aceptó.
Luego de transitar, siempre según los trascendidos, la jovencita fue llevada por El Bañado y la Plaza El Aborigen hasta llegar a la avenida Costanera en la rotonda del Camino de la Virgen, momento en el que se produjo el abuso sexual.
A partir de las investigaciones realizadas por personal judicial y policial comisionado por la fiscal Alejandra Ruth Antonino, el lunes por la tarde-noche se logró proceder al arresto en averiguación del hecho de un sujeto mayor de edad, quien solo será identificado con sus iniciales J.A.Y., sindicado como supuesto autor del hecho.
Rueda de reconocimiento
El sospechoso pasó la noche del lunes en el calabozo de la comisaría y el martes fue trasladado hasta el edificio judicial de calle Junín al 600 para ser sometido a una rueda de reconocimiento de personas.
Sin embargo, la medida se suspendió ya con la víctima en el lugar. Según explicaron las fuentes judiciales consultadas, el abogado defensor del sospechoso, Dr. Jorge Bracamonte (h), se opuso a la medida.
Trascendió que el letrado no estaba de acuerdo con las personas que los efectivos de la División Investigaciones habían llevado para ser parados junto al sospechoso y que la víctima lo reconociera.
Según habría indicado, su cliente “posee características particulares que las otras personas no las reunían”.
Ante el planteo, la fiscal Antonino dispuso suspender la medida, ordenando que al sospechoso se le realice una inspección corporal y se le tomen muestras de ADN, para ser comparadas próximamente con las muestras que los investigadores levantaron de la ropa de la jovencita.
Actualmente, el sindicado se encuentra en libertad, pero ligado a la investigación. Desde la Fiscalía se le fijó una serie de medidas restrictivas que, en caso de no cumplir, podría llevar a que se le revoque el beneficio de la libertad.
