El Presidente le puso el cuerpo a las negociaciones y hoy utiliza el prime time televisivo en el Congreso para retomar la iniciativa política.
domingo, 15 de septiembre de 2024
En su objetivo central de exhibirse como un líder disruptivo, apuntalado por una agresiva campaña de comunicación digital, Javier Milei presentará esta noche en el Congreso los lineamientos principales del proyecto de Presupuesto 2025, una puesta en escena inédita atravesada desde hace algunas semanas por un rediseño del sistema de toma de decisiones que obligó al Presidente a ponerle el cuerpo a las negociaciones parlamentarias, urgido por una seguidilla de derrotas.
“No hay nada estrambótico, es solo la presentación del presupuesto”, resaltaron en las últimas horas altas fuentes oficiales sobre la escenificación presidencial, en cadena nacional y en el mismísimo recinto de la Cámara de Diputados, un evento protocolar que estaba reservado, hasta hoy, para los ministros de Economía.
Ayer, sin embargo, entre economistas cercanos al jefe de Estado circulaba como versión, que en la semana se desparramó en despachos oficiales, que Milei se guardaba para esta noche un anuncio espectacular en materia fiscal que, según algunas fuentes, podría estar relacionado con una suerte de rebaja impositiva. “Solo sé que, el lunes, los mercados van a volar”, subrayó, enigmático, un funcionario que suele tener muy buena información.
El miércoles, frente a un grupo de senadores que recibió en Casa Rosada en esta suerte de nuevo rol, el Presidente no adelantó ningún detalle del posible anuncio sorpresivo que comunicaría en soledad en el prime time televisivo de este domingo. Sí planteó que el proyecto contenía “otra técnica de diseño”, dijo que seguía obsesionado con sostener el déficit cero y se mostró optimista con que la economía empezaba a arrojar algunos buenos indicadores, y signos de reactivación en ciertas actividades.
En el Congreso, se especulaba en estas horas con la cantidad de legisladores que participarán de la puesta en escena, existe en estos días una creciente inquietud sobre el contenido del Presupuesto 2025 -el primero de la era Milei- y las partidas para algunos rubros que este año sufrieron el corte abrupto y feroz de la motosierra. Por ejemplo, la obra pública. Hay fuentes que especulan con que, por ser año electoral, clave para el proyecto libertario, podría haber algún tipo de contemplación imprevista en materia presupuestaria.
Abocado casi exclusivamente al diseño y la implementación del programa económico, lo cierto es que, detrás del montaje teatral con el que ya acostumbró a la clase política, Milei se vio obligado estas últimas semanas a revisar el funcionamiento de su andamiaje político por la sucesión de tropiezos parlamentarios que terminaron con él al frente de las negociaciones, con la reincorporación -al menos en los papeles- de Guillermo Francos como interlocutor con el Parlamento y con la creación de una suerte de mesa chica política ampliada por fuera del “triángulo de hierro”, integrado por el Presidente, su hermana Karina Milei y el consultor Santiago Caputo, que se reúne semanalmente para analizar tácticas y estrategias.
Más allá todo, por ahora, las principales decisiones del proyecto libertario seguirán en manos de Milei, su hermana y Caputo. Cualquier objeción, pública o privada, a ese triángulo del poder es considerada una traición. Más aún si los cuestionamientos provienen desde el propio oficialismo. En ese caso, se paga incluso hasta con la expulsión. Lo padeció Francisco Paoltroni, el senador que se reveló contra la conducción partidaria. El “triángulo de hierro” decretó su salida del bloque, y la secretaria General de la Presidencia ordenó, además, que eyectaran a todo dirigente vinculado al formoseño con algún cargo oficial.
