Karina Chazarreta, de 49 años, desapareció en la mañana del pasado 11 de enero en el norte de la Capital.

sábado, 11 de febrero de 2023

Hoy se cumple un mes de la desaparición de Karina Chazarreta, quien se ausentó de su vivienda sin aviso previo y al día de hoy, a pesar de la intensa búsqueda que se realizó para dar con su persona, no se han obtenido datos.
Sus hijos, amigos y familiares no han dejado de buscarla y pedir que se investigue qué ocurrió con ella. Desde su desaparición, hubo dos personas detenidas: Cristian Ortega, exmarido, quien quedó en libertad días después, y su amiga Edith Pintos, quien habría recibido una transferencia de cuenta bancaria el mismo día de la desaparición de la mujer.
Se realizaron innumerables rastrillajes con cientos de policías y allegados a la mujer, todos ellos con saldo negativo

Posteriormente, se investigó un posible movimiento en su cuenta bancaria en la provincia de Córdoba, lo que tampoco condujo a nada.
A horas de que se cumpla un mes, el dialogó con Nahuel, uno de los tres hijos de Karina, quien manifestó que la esperanza de que su madre vuelva al hogar continúa intacta. “Ya no sabemos qué pensar, no tenemos pistas, ni un mensaje, ni un llamado de la policía que nos deje tranquilos de que se sepa algo. Estamos mal, angustiados. No seguimos en contacto, la Fiscalía ni la Policía se comunican con nosotros. Sabemos que no pueden hacer nada porque no hay nada, no podemos tampoco pedir mucho porque no sabemos nada, no hay pistas, parece que se la tragó la tierra”, comenzó diciendo Nahuel.
Consultado sobre la posibilidad de que se haya ido por voluntad propia, el hijo de Karina dijo que “sí, puede ser, se puede haber tomado un tiempo para ir a pensar”. “Pensamos que nos puede volver a hablar o venir a la casa. La esperanza sigue intacta”. 
En relación con la posibilidad de que haya realizado operaciones en su cuenta bancaria en la provincia de Córdoba, señaló: “Nos dijeron que investigaron, pero no sabemos qué es lo que supieron, si fue ella o no fue. No quedó nada de eso confirmado. Vamos a seguir pidiendo, difundiendo, publicando, pegando panfletos”.
Al recordar su último contacto, Nahuel contó: “Era más por llamadas, porque yo vivo en otro lado, era por teléfono. Cuando vine la última vez a la casa, recuerdo que lloró, me abrazó y lloró. En ese momento pensé que podría haber sido porque hacía mucho que no me veía, la sentí triste… Jamás pensé que termine pasando esto que pasó, pensé que eran bajones que tenemos todos a veces”.
Por último, Nahuel se dirigió a la Justicia y a la sociedad catamarqueña: “Pedimos que la sigan buscando, no dejen de investigar, que la gente nos apoye”.