La militante radical de Andalgalá afirmó que el partido “se está cayendo a pedazos” y criticó a Haddad por no involucrarse con la militancia. También cuestionó la contratación de sus hijas en el municipio, a quienes calificó como ñoquis.

viernes, 22 de agosto de 2025

La Unión Cívica Radical (UCR) de Catamarca atraviesa un momento de fuerte tensión y desgaste tras la fractura de su bloque en la Cámara de Diputados provincial. Los legisladores Tiago Puente, Natalia Herrera, Mamerto Acuña y Silvana Carrizo anunciaron la conformación del bloque Generación del Cambio, luego de que Puente y Carrizo fueran desplazados de la conducción radical por empezar a integrar la lista de La Libertad Avanza. La decisión generó en estos días críticas internas y debate sobre la coherencia política de quienes abandonaron el partido.

Marcela Álvarez, militante radical de Andalgalá, describió la situación como preocupante, tanto a nivel general como local, y dio su perspectiva en La Mañana de El Esquiú sobre cuál fue el causante de la crisis: “El partido se está cayendo a pedazos, pero por causa de ellos mismos, que no dan apertura a nadie, a la juventud, a nadie. Pasa exactamente acá en Andalgalá”.

Profundizando en la militancia radical de su departamento, mencionó directamente a una de sus pares partidarias, a quien acusó de no trabajar junto a sus compañeros: “De repente sale una Leila Haddad Fuentes hablando de su militancia. Perdón la expresión, pero se vivió cagando en la militancia nuestra, de los que realmente hicimos militancia. No es lo mismo hablar y visitar desde un vehículo, hacer una logística desde un vehículo, que mojar la camiseta por el partido, sin ninguna distinción al otro que trabajó mejor, que trabajó menos, pero lo hacíamos todo, llegamos a las casas”.

En esta misma línea, afirmó que la militante con 27 años de trayectoria en la UCR “nunca tuvo ese gesto de llegar a la sociedad, no habló nunca con la sociedad, no caminó nunca con nosotros, ni con ninguna generación que hizo la militancia”.

A la vez, cuestionó su autoridad para calificar a otros debido a su accionar: “Ella no puede hablar de ‘forros’, de ‘indignos’, porque ella no tiene autoridad moral. (…) No tiene autoridad moral porque ella, realmente, tiene sus hijas ñoquis dentro del municipio andalgalense. Desde que empezaron, empezaron con un contrato. Jamás prestaron servicio, ¿y ella habla de ‘forros’ e ‘indignos’?”. Acto seguido, insistió: “Sus hijas jamás prestaron servicio. Y lo voy a seguir repitiendo (…). Y el intendente, él sabe, él sabe de todo”, señaló.

Sobre la creación del nuevo bloque, Álvarez dijo que refleja una problemática histórica en la UCR y la actual influencia de la nueva fuerza política en la provincia. En cuanto a la realidad municipal, comentó: “Hoy por hoy, lo que hay en el Consejo Deliberante, parece un jardín de infantes, donde el maestro les dice qué hacer, hacia dónde correr, todas esas cuestiones”. “Sé de todo el choreo que hay dentro de la municipalidad”, cerró.