En el banquillo están Marcos Antonio Rearte, Pablo Frías, Gabriel Lazarte, Emilce Aráoz y el abogado Juan Pablo Morales.

viernes, 4 de octubre de 2024

Se trata de Sebastián “La Chancha” Frías, quien desde octubre del año 2022 gozaba del beneficio de la prisión domiciliaria, otorgado por la Cámara Federal de Apelación de Tucumán. En la jornada de ayer, este diario pudo conocer de forma oficial que Frías se encuentra evadiendo a la Justicia desde el pasado mes de febrero, cuando logró burlar al personal de seguridad que debía vigilarlo y se fugó, sin que hasta el momento se sepa nada de su paradero.

La fuga del “arrepentido” desató un escándalo judicial al conocerse también que en las últimas horas los jueces del Tribunal Oral Federal de la provincia fijaron fecha de juicio para el próximo 24 de octubre. En el debate debe estar, entre los ocho imputados, Sebastián “La Chancha” Frías, pero al no figurar su nombre en la carátula del expediente, desde febrero, Frías es buscado internacionalmente tras haber evadido a la Justicia, informaron fuentes judiciales a El Esquiú.

El fugado es una pieza más que importante en el debate que tiene en el banquillo a Marcos Antonio Rearte, Pablo Frías -hermano de La Chancha-, Gabriel Lazarte, Emilce Aráoz y el abogado Juan Pablo Morales.

La causa, en la que todos deben responder por el delito de comercialización de estupefacientes agravada por la intervención de tres o más personas organizadas, tomó gran repercusión mediática a finales del año 2021, cuando tras revelar escuchas telefónicas de Gendarmería Nacional, se vinculó al letrado del foro local con el resto de los acusados, por lo que quedó imputado y llevado a juicio oral.

La acusación fiscal en contra de Morales se basa principalmente en la declaración de “La Chancha” Frías, quien se adhirió a la figura de “arrepentido” y explicó ante la Justicia cómo habría supuestamente actuado el excamarista Morales en la comercialización de los dos kilos de droga.

En aquella oportunidad del 3 de diciembre de 2021, Frías le dijo al juez que su compañero de celda Rearte -otros de los imputados- le dijo que Morales tenía “un trabajo fácil” para que ellos hicieran: vender dos kilos de droga que supuestamente un cliente de Morales le había dado a modo de pago porque no contaba con el dinero en efectivo para cubrir los honorarios.

En otra parte de su relato pormenorizado, Frías le dijo al Juez que lo que el abogado Morales buscaba era que ellos le vendieran la droga y recibir plata.

Siempre según la declaración de Frías, Morales le habría dado el número de teléfono de otro de los imputados, de apellido Lazarte -quien estaba en el Penal cumpliendo condena por homicidio- a Reartes. Luego,  La Chancha declaró que Morales también los habría citado al estudio, oportunidad en que les explicó que la droga que el abogado les pedía vendieran estaba en la casa de la pareja de Lazarte, otra de las imputadas.

Antes de finalizar la declaración como arrepentido, en aquella oportunidad Frías le dijo al juez que el abogado Morales lo había visitado en el Penal y le pidió que no declare en su contra.

Con esta declaración y las escuchas de Gendarmería Nacional, las cuales fueron en todo momento rechazadas por Morales, quien aseguró en aquel momento que había una “mala interpretación”; la Justicia llevó a juicio al letrado pero no le confirmó la prisión preventiva, aunque sí al resto de los acusados, quienes llegan privados de su libertad al juicio, excepto La Chancha Frías, fugado de la prisión domiciliaria que cumplía desde octubre del 2022.

Por otra parte, fuentes judiciales consultadas indicaron que la evasión del arrepentido representa un verdadero escándalo judicial que dejaría sin argumentos a la parte acusadora en el juicio, que en principio iniciaría el próximo 24 de octubre. Esto en virtud de que el abogado Juan Pablo Morales fue llevado al banquillo por la declaración de Frías, de quien desde hace casi ocho meses la Justicia Federal no sabe nada.