La víctima, cansada de que la Justicia no hiciera nada, colocó una cámara en su casa y capturó el violento episodio.

lunes, 26 de agosto de 2024

El pasado 11 de agosto la Justicia ordenó la detención de un trabajador minero por el delito de violencia de género.

La medida se había concretado en el proyecto minero Tres Quebradas en Fiambalá, apenas unas cuantas horas después lo libertó y volvió a subir a la mina. Esta vez, la víctima había presentado pruebas contundentes y  aun así no fue escuchado su pedido.

Se trata de un sujeto de 25 años que quedó registrado en un material fílmico que se hizo viral rapidamente en el lugar del hecho.

En el registro se puede observar al violento agredir a su pareja con tal saña que esta última apela a cargar al pequeño hijo de ambos para poder así contener la furia del agresor.

En la grabación se puede ver también que el sujeto persigue a la mujer por los alrededores de lo que parece una cocina comedor y aprovecha para flanquearla cuando ésta se descuidaba y así no golpear a su propio hijo durante la agresión. 

En cuanto a la víctima, cansada de que las denuncias quedaran en la nada, decidió filmar a su pareja, el agresor, ya que las denuncias anteriores recibían como respuesta que no había pruebas suficientes, a pesar de concurrir con moretones y magulladuras producto de los ataques. 

No obstante, la justicia en Tinogasta parece tan lejana para esta mujer que decidió hacer viral su video y exponer su intimidad ante el temor que tiene de su propia vida y dejar a su pequeño hijo sin su madre.

A pesar de ello, el fiscal de la Quinta Circunscripción Judicial decidió liberar al sujeto y éste regresó a su trabajo tras haber sido detenido por la policía.

Según informaron fuentes policiales, el trabajador minero está sospechado por el supuesto delito de “lesiones leves doblemente calificadas por el vínculo, por ser perpetradas por un hombre en contra de una mujer y mediar un contexto de violencia de género en calidad de autor”.

Las imágenes capturadas del sujeto causaron gran repudio entre los vecinos de Fiambalá, así también en el ámbito laboral, ya que las mujeres que se desempeñan en el lugar de trabajo del violento sujeto, quienes dieron a conocer sus opiniones en las redes, temen brindar sus identidades ante el temor de represalias de su “violento jefe”.