Familiares de las víctimas reclaman justicia. El 9 de septiembre de 2011, cuatro menores perdieron la vida en un incendio.

lunes, 26 de agosto de 2024

A pocos días de cumplirse 13 años del hecho, familiares de las víctimas por la denominada “Tragedia de la Alcaidía de Menores”, ocurrida el 9 de septiembre de 2011, piden por la realización del juicio oral y público.

La fatalidad que tiene en vilo a las familias de las víctimas hace una docena de años estuvo a punto llevar justicia a los menores víctimas en 2023. El año pasado, la causa tuvo tres intentos fallidos. 

Cabe recordar que aquel fatídico día perdieron la vida calcinados en una celda Franco Nieva (16), Nelson Molas (17), Nelson Fernández (15) y Franco Sosa (16), quienes permanecían alojados en la Alcaidía de Menores por orden las juezas del fuero, Ilda Figueroa y Ana María Nieto.

Ambas magistradas fueron apartadas de sus cargos tras el hecho, pero luego sobreseídas, al igual que el exministro de Gobierno Javier Silva.

A 14 días de cumplirse el aniversario de la muerte de los adolescentes, los familiares siguen sin respuesta por parte de la Justicia.

La causa pasó por innumerables instancias, pero lo último que resolvió el Juzgado Correccional N°1, a cargo del juez Marcelo Forner -donde se llevará a cabo el debate-, fue no hacer lugar a un pedido de suspensión de juicio a prueba o “probation”, que había interpuesto la defensa de una de las imputadas.

Cabe mencionar que llegarán a juicio cuatro policías que se encontraban de guardia en el lugar al momento del incendio. Los imputados eran en total cinco, pero uno falleció.
 

Trágico

Aquél día, pasadas las 14.00 -una hora después del almuerzo- los adolescentes que se encontraban alojados en el lugar habrían iniciado fuego en una de las celdas en momentos en que los policías que trabajaban en la institución se habrían retirado para almorzar.

Uno de los chicos murió allí mismo y los otros tres perdieron la vida mientras estaban internados en el Hospital San Juan Bautista.

Todos presentaban quemaduras extremas debido a que, entre otros factores, los colchones que utilizaban no eran ignífugos.

Asimismo, por las condiciones existentes en la celda, aunque los uniformados habrían detectado el fuego ni bien tuvo su inicio, estos no habrían logrado sacar a los jóvenes de la celda a tiempo para preservarlos del siniestro.

El lamentable episodio tuvo grandes repercusiones a nivel social, lo que se tradujo en marchas y protestas, principalmente llevadas a cabo por los familiares de los adolescentes fallecidos. También fueron apartadas de sus cargos las juezas de Menores a cargo del fuero por ese entonces.

De acuerdo a los procedimientos procesales, los adolescentes no debían estar privados de su libertad por largas temporadas, aunque luego salió a la luz que era común que se encuentren reclusos en el lugar por semanas.