El Índice de Precios al Consumidor (IPC) de Argentina se habría acelerado a un 7,1% en el séptimo mes del año, impulsado por los rubros esparcimiento y alimentos, según la mediana de un sondeo de Reuters.
Analistas consultados mantienen su preocupación por el nivel del IPC en lo que resta del año, ya que en agosto prevén una variación superior a la de julio y que se encontraría entre una de las más elevadas en lo que va del 2023 luego del 8,4% de abril.
Las proyecciones entre 19 analistas locales y extranjeros también arrojaron un IPC promedio de 7,0% para séptimo mes del 2023.
«La suba mensual superó a la de junio, en parte, por el pico que tuvo el turismo debido a las vacaciones de invierno y que hizo que esparcimiento fuera uno de los rubros de mayor dinamismo en el mes», expresó la consultora C&T Asesores Económicos.
«No obstante, se observó una significativa aceleración de la gran mayoría de los precios relevados durante el mes, especialmente a partir de la tercera semana, coincidiendo con la disparada del blue (dólar informal) y las nuevas medidas oficiales, que alteraron los tipos de cambio y los precios de importación», añadió.
A fines de julio, el Gobierno dispuso medidas para incentivar exportaciones de algunos productos y desalentar importaciones con la meta de cuidar las reservas del banco central argentino las cuales, según cálculos privados, arrojarían un saldo negativo de unos 10.000 millones de dólares.
Las estimaciones entre los encuestados oscilaron entre un avance mínimo y máximo de 5,9% y 7,9%, respectivamente, para el IPC de julio.
«Esta aceleración (en el IPC) con respecto a junio responde principalmente a la suba que tuvieron los tipos de cambio paralelos sobre fin de mes (que también va a pegar en agosto) y a mayores aumentos en alimentos», afirmó Alejandro Giacoia, economista de la consultora Econviews.
De cara a los próximos meses se mantienen las expectativas de que el IPC anote niveles superiores a los ya registrados durante la primera mitad del año por la incertidumbre económica, los desequilibrios fiscales, sumado al panorama electoral.
«Hay varios factores que consideramos contribuyen a que el IPC se seguirá acelerando en agosto. Por un lado, el desequilibrio en el mercado monetario continuará, de la mano de una demanda de dinero que tiene techo por la incertidumbre electoral, y una oferta monetaria que tiene piso por lo que emitió el BCRA para financiar al gobierno y lo que deberá emitir para comprar las divisas del dólar agro», comentó Eugenio Marí, Economista Jefe de la Fundación Libertad y Progreso.
«A esto se suma el impacto de los nuevos impuestos sobre las importaciones, que tendrán un traslado parcial a precios, en especial de los transables», agregó.
Argentina, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), registró en julio un IPC de 6,0%, con una variación acumulada de 50,7% en lo que va del año y del 115,6% en su variación interanual.
«Los escenarios más optimistas hacen empezar la inflación de agosto con 8. Hay otros un poco peores. Estamos a principios de mes y la cosa puede mejorar, pero entre la disparada del blue, el 7,5% (del impuesto nuevo a) las importaciones, la falta de insumos, los temas de la carne, las indexaciones ya pautadas de salarios, transporte y otros, no parece muy sencillo que la inflación pueda estar abajo del 8», dijo Andrés Borenstein, economista de Econviews en su podcast de esta semana.
Por su parte el Banco Central argentino, quien informa todos los meses su Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) previo al dato oficial del INDEC, reprogramó su publicación para la misma fecha en que lo informara el ente estadístico, el martes por la tarde (1900 GMT).
