viernes, 4 de octubre de 2024
De un tiempo a esta parte un local comercial que se dedica a la venta de comida rápida estaba siendo víctima de estafas por parte de un supuesto cliente que pagaba los pedidos con transferencias “truchas”, ascendiendo el monto a más de cien mil pesos. El personal de calle de la Comisaría Quinta se entrevistó con el propietario de la sanguchería “De Rabona” y acordaron montar un operativo para atrapar al estafador. Así fue que el miércoles a la noche aguardaron el llamado del ahora detenido, quien solicitó al comercio el envío de comida. El falso cliente le pidió al cadete que llevara el pedido a la Plaza de la Vida, ubicada en esquina de avenida
Excombatientes de Malvinas y calle Santo Domingo. El policía, que fingía ser delivery, se dirigió al lugar conjuntamente a otros dos efectivos, quienes estaban también de civil, los que se apostaron en las cercanías del lugar pactado para el encuentro. A los pocos minutos dos personas, una de ellos un adolescente de 14 años y otro un joven de 27, de apellido Novillo, llegaron adonde estaba parado el policía “encubierto” y le preguntaron si era el delivery de la sanguchería. Al responderle que sí, estas personas se acercaron para recibir el pedido, siendo inmediatamente aprehendidos por los otros dos policías que estaban también en el lugar. En poder del mayor de los sujetos la policía encontró un teléfono celular Motorola, modelo E60, de color negro con funda negra.
El aparato era supuestamente el que estos utilizaban para cometer las estafas a través de la aplicación de Mercado Pago, del cual emitían comprobantes “truchos”, cuyos montos no impactaban en la cuenta del local comercial. Finalmente, el mayor de los detenidos fue llevado a la Comisaría Quinta, en tanto que el adolescente fue trasladado al Centro de Admisión y Derivación, informándose vía telefónica del procedimiento a la Fiscalía Penal Juvenil, desde donde se impartieron las directivas a seguir.
