El neurólogo Ricardo Figueroa explicó los factores de riesgo, los síntomas y la importancia de actuar rápido ante los primeros signos.

jueves, 6 de noviembre de 2025

Alertan por el aumento de casos de ACV en personas jóvenes

El doctor Ricardo Figueroa, neurólogo del Hospital San Juan Bautista y del Instituto Cardiológico, advirtió sobre el aumento de casos de accidentes cerebrovasculares (ACV) en personas jóvenes y destacó la importancia de no subestimar los primeros síntomas.

Estamos viendo un incremento preocupante de ACV en jóvenes. Es clave informar y concientizar, porque por cada minuto que pasa sin atención médica, mueren millones de neuronas”, señaló Figueroa.

El especialista explicó que existen dos tipos principales de ACV: el isquémico, causado por una obstrucción en una arteria (80% de los casos), y el hemorrágico, producto de la ruptura de una arteria (20%). En ambos casos, la falta de oxígeno en el cerebro genera daños severos y muchas veces irreversibles.

Causas en jóvenes y antecedentes familiares

A diferencia de los adultos mayores, donde los factores más comunes son hipertensión, diabetes o colesterol alto, en los jóvenes suelen influir trastornos de coagulación, enfermedades autoinmunes o causas genéticas.

Cuando hay antecedentes familiares de enfermedades neurológicas o aneurismas, hay que hacer controles tempranos”, recomendó Figueroa.

En ese sentido, explicó que los aneurismas cerebrales tienen una transmisión hereditaria importante, por lo que se recomienda que los familiares directos —hijos o hermanos— de una persona que sufrió un aneurisma realicen una angioresonancia cerebral a partir de los 12 años.

Cómo detectar un ACV: la regla “HABRASO”

El neurólogo destacó un método sencillo para reconocer los síntomas iniciales del ACV, conocido como la regla ABRAZO:

  • HA: de Hablar — pedirle a la persona que diga una frase y observar si puede hacerlo con claridad.
  • BRA: de Brazos — pedirle que levante ambos brazos y ver si alguno cae.
  • SO: de Sonrisa — pedirle que sonría y observar si hay asimetría en el rostro.

“Con esta regla, cualquier persona puede detectar el 80% de los casos. No hay que diagnosticar, solo reconocer y llamar al SAME o al 911 de inmediato”, subrayó.

Controles recomendados

El profesional aconsejó que las personas con antecedentes familiares de aneurisma o ACV realicen estudios de control desde los 12 o 15 años, y que entre los 30 y 40 años se realicen chequeos neurológicos y cardiológicos.

Estos pueden incluir ecografías de vasos del cuello, estudios cardíacos y resonancias cerebrales, especialmente si hay síntomas como dolor de cabeza persistente, adormecimiento o debilidad en la cara o extremidades.