La mujer y su pareja fueron arrestados. Se hacía pasar por ingeniera y engañó a decenas de personas en la vecina provincia.

jueves, 12 de marzo de 2026

Valeria Graciana Páez, oriunda de Catamarca, se hacía pasar por ingeniera y engañó a decenas de personas prometiéndoles empleos en proyectos mineros. Muchas de las víctimas llegaron a renunciar a sus trabajos previos por la falsa promesa.
Un hombre y una mujer fueron detenidos en las últimas horas tras una serie de allanamientos realizados en dos domicilios de la ciudad de Salta. El operativo se concretó en el marco de una compleja investigación por estafas masivas vinculadas a contrataciones laborales falsas en el codiciado sector minero.
Según informaron desde el Ministerio Público Fiscal salteño, Páez se hacía pasar por ingeniera y, mediante un elaborado engaño, habría estafado a decenas de personas prometiéndoles puestos de trabajo en importantes proyectos mineros de la región. Para concretar el fraude les solicitaba dinero por adelantado bajo la excusa de cubrir supuestos trámites administrativos y estudios preocupacionales.
La investigación está bajo la dirección de la fiscal penal interina de la Unidad de Delitos Económicos Complejos (UDEC), Ana Inés Salinas Odorisio. Las pesquisas se iniciaron el pasado 27 de febrero a partir de una primera denuncia, a la que rápidamente se le sumaron otras 31 presentaciones formales de distintas víctimas.
El trabajo del Cuerpo de Investigaciones Fiscales permitió establecer que la falsa ingeniera operaba creando empresas sin registración formal para darle apariencia de legalidad a sus maniobras. Entre las firmas fantasma identificadas se encuentran Báez Mamani Group, Rimay Group SRL y Consultora Bomblin.
A través de estas supuestas compañías, la catamarqueña y su pareja convocaban a profesionales y operarios —incluyendo ingenieros y topógrafos— ofreciéndoles atractivas participaciones en obras del sector minero. Para hacer más creíble la estafa utilizaban redes sociales, grupos de mensajería y hasta un sitio web vinculado a Rimay Group SRL, donde difundían las falsas convocatorias.
El nivel de persuasión de los estafadores era tal que, según consta en el expediente, muchos de los denunciantes llegaron a renunciar a sus empleos previos ante la firme expectativa de incorporarse a estos prometedores trabajos mineros que nunca existieron.
Los pagos que las víctimas realizaban para los supuestos “trámites de contratación” se hacían mediante transferencias a cuentas bancarias de terceros vinculados al grupo, una maniobra diseñada específicamente para dificultar la trazabilidad del dinero.
Durante los allanamientos en Salta, el personal de la UDEC logró secuestrar abundante documentación y elementos tecnológicos de gran interés para la causa. Además, la fiscal Salinas Odorisio requirió la inmovilización inmediata de ocho cuentas bancarias ligadas a los acusados.
Mientras la pareja permanece detenida, los investigadores adelantaron que las tareas continuarán para establecer el alcance real del perjuicio económico, determinar si hay más personas implicadas en la red y confirmar si la principal sospechosa replicó este mismo modus operandi delictivo en otras jurisdicciones de Argentina.