viernes, 20 de febrero de 2026
Tras una jornada signada por el paro general dispuesto por la CGT y distintos sectores gremiales, el oficialismo y sus aliados aprobaron en general en la Cámara de Diputados el proyecto de reforma laboral. El texto deberá retornar al Senado -que le había dado media sanción- para que ratifique la eliminación del polémico artículo que proponía reducir los salarios durante las licencias médicas.
Una ovación coronó la votación, que arrojó 135 votos positivos y 115 votos negativos. El resultado, logrado con el apoyo de Pro, UCR, MID, los legisladores de Innovación Federal y de otros bloques provinciales.
La secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, se asomaron en uno de los palcos del recinto minutos antes de la votación.
Pese a que sobre el final del debate el kirchnerismo intentó la picardía de levantar la sesión aprovechando la ausencia masiva de legisladores oficialistas en el recinto, los libertarios superaron el primer escollo -la votación en general- con holgura. Más cauto se muestra, en cambio, frente a la instancia de la votación en particular del articulado.
Hay dos capítulos que anticipan una dura pulseada para el oficialismo: el que propone crear un fondo para financiar las indemnizaciones por despido y el que deroga una media decena de estatutos profesionales, entre ellos el del periodista.
El oficialismo confía en que podrá frenar la embestida opositora con el apoyo de su elenco estable de aliados -Pro, UCR y MID-, y de los bloques provinciales que responden a los gobernadores de Salta, Misiones, Catamarca, San Juan, Tucumán y Santa Cruz.
A lo largo del debate, los ánimos estuvieron caldeados. Distintos bloques de la oposición -encabezados por Unión por la Patria, un sector de Provincias Unidas y la izquierda- advirtieron que el proyecto, lejos de modernizar las condiciones laborales, cercenará derechos ya adquiridos de los trabajadores en favor de los empleadores. La calificaron de inconstitucional y vaticinaron que, por tal motivo, la reforma será judicializada. Lo cierto es que, más allá del paso dado en la Cámara de Diputados, la iniciativa deberá retornar al Senado (que fue cámara de origen) por la eliminación del artículo 44. Los tiempos corren para el oficialismo: su obsesión es que el presidente Javier Milei pueda exhibir la sanción de la ley como un trofeo del Gobierno el próximo 1° de marzo, día en que inaugurará las sesiones ordinarias del Congreso.

En ese apuro, la jefa del bloque oficialista del Senado, Patricia Bullrich, ya convocó para hoy, a un plenario de las comisiones de Trabajo y Presupuesto. El objetivo será darle dictamen al texto modificado en la Cámara de Diputados para ratificarlo en el recinto el próximo viernes 27. Solo entonces será ley..
