El mandatario nacional, Javier Milei, afirmó que su visión política incluye una auténtica libertad de expresión para todos, no solo para algunos sectores. “El periodismo se ha corrompido, ensuciado y prostituido al calor de los sobres y la pauta oficial”, declaró.
miércoles, 10 de abril de 2024
El Presidente Javier Milei lanzó un mensaje contundente contra el periodismo, acusándolo de extorsionador y de haberse corrompido en busca de beneficios económicos. A través de su cuenta de X (ex-Twitter), Milei expresó su preocupación por la falta de una «verdadera libertad de expresión» y denunció la actitud de los comunicadores, a quienes acusó de querer ser tratados como «profetas de la verdad única e incontrastable«.
Según Milei, durante la reciente visita de la general estadounidense Laura Richardson a Buenos Aires, se presentó una nueva Doctrina de Política Exterior para Argentina, en la que se hizo referencia al rol del periodismo. El Presidente afirmó que parte de su visión política incluye una auténtica libertad de expresión para todos, no solo para algunos sectores.
El mandatario criticó la actitud del periodismo, que según él se ha acostumbrado a ser inmune a la crítica y a cualquier intento de corrección. “Lo indignante de todo esto no es la pretendida superioridad de quienes ejercen un rol que, en esencia, es efectivamente noble. Sino que al igual que ha ocurrido con todo el resto de las cuestiones vinculadas a la política, el periodismo se ha corrompido, ensuciado y prostituido al calor de los sobres y la pauta oficial”, añadió el mandatario nacional.
Desde su partido político, La Libertad Avanza, Milei aseguró que no tienen «negocios» con nadie y que no le deben nada a ninguna corporación mediática. Prometió que no se quedarán callados frente a las «operaciones» periodísticas y que responderán a la difamación con la verdad. “Vamos a contestar. Vamos a decir nuestra verdad. Vamos a bajarlos de esa Torre de Marfil en la que creen que viven porque libertad de expresión significa que nadie puede evitar que hablemos. Ni siquiera los sagrados periodistas”, sostuvo y cerró con un «Viva la libertad, carajo».
