El ataque dejo al menos 39 muertos y elevó la tensión en el medio oriente
sábado, 3 de febrero de 2024
Estados Unidos atacó contra grupos armados proiraníes en Irak y Siria, en represalia por la muerte de tres de sus soldados en Jordania, dejo al menos 39 muertos y reavivó el temor de la expansión de las tensiones generadas alrededor de la guerra entre Israel y el movimiento islamista palestino Hamas.
En Irak, el gobierno reportó 16 muertos, entre ellos civiles. Mientras que en Siria al menos 23 combatientes proiraníes murieron, según el observatorio Sirio de Derechos Humanos(OSDH).
Estados Unidos señalo haber realizado estos bombardeos en repuesta al ataque del 28 de enero en una base de Jordania, cerca de la frontera con Siria.
En ese ataque murieron 3 militares estadounidenses y Washington atribuyó las muertes a grupos respaldados por Siria.
A demás de los países afectados, las autoridades de Rusia e Irán también criticaron la ofensiva de la Casa Blanca.
Todos debemos «evitar una escalada» y hacer lo máximo para que la situación en la región no se vuelva «explosiva», dijo el jefe de la diplomacia de la Unión Europea (UE), Josep Borrell. En total, las fuerzas estadounidenses atacaron 85 objetivos en siete puntos diferentes, cuatro en Siria y tres en Irak.
