Leandro Olás quedó detenido e imputado por el homicidio agravado de Anyelén Gallo Arias (35)
jueves, 27 de octubre de 2022
Leonardo Olás pasó a calidad de detenido anoche, luego de que un informe de autopsia determinara que, Anyelén Gallo Arias (35) fue estrangulada. El hecho sucedió ayer a la mañana en la zona oeste de la Capital.
El fiscal Hugo Costilla lo imputó por “Homicidio doblemente agravado por la relación de pareja y por femicidio”. Si bien en un primer momento lo habría negado, según fuentes judiciales, el sujeto se quebró ante las fuerzas policiales y confesó el crimen.
El hecho habría sucedió pasadas las 9 de la mañana, cuando el ahora detenido se habría comunicado con el 911 y denunció el hallazgo del cuerpo sin vida de la mujer. Por las inconsistencias en sus declaraciones, el representante del ministerio público fiscal ordenó el arresto del sujeto, también el secuestro de los celulares, ropa y otros elementos.
En horas de la tarde noche se confirmó lo peor: según la autopsia, la víctima falleció por asfixia mecánica. El deceso habría ocurrido entre las 5 y 7 de la mañana de acuerdo al informe, por lo que al momento del llamado a la policía, de acuerdo a los investigadores, ya habían pasado dos horas y esto levantó aún más las sospechas.
Al momento de la detención, habría consumido ansiolíticos para intentar quitarse la vida y presentaba hematomas en sus brazos. Anoche, familiares y amigos despidieron los restos de la joven madre de tres niñas.
Antecedentes
También se conoció que el ahora detenido había recibido una denuncia por violación de domicilio el mes pasado, cuando el fiscal N° 9, Jonathan Felsztyna, le notificó una restricción perimetral y posteriormente lo imputó por haber violado la medida.
“Te mereces lo peor del mundo”
A horas del lamentable hecho de sangre, una amiga de la víctima publicó en las redes: “No tengo duda alguna de que fuiste vos. No solo te llevaste la vida de mi amiga, sino la de la madre de tus hijas”.
Y agregó: “Te merecés lo peor del mundo. Yo fui testigo de tus golpes, yo pasaba horas por teléfono con ella llorando porque no sabía qué hacer para tenerte lejos. Yo me quedé noches enteras cuidándola por miedo a que vos llegues, yo fui testigo de las denuncias que te hacía y de las restricciones que tenías, que jamás cumpliste”.
