Advierten que los fondos están disponibles pero no se ejecutan. Más de 120 referentes del sector debatieron infraestructura, clima y crecimiento ganadero en Saladillo.
lunes, 1 de diciembre de 2025
Productores ganaderos exigieron la finalización de las obras de la Cuenca del Salado, al alertar que los fondos asignados para concluirlas unos 190.000 millones de pesos están disponibles, pero no se están utilizando. Según estimaciones, la culminación del proyecto requeriría alrededor de 30.000 millones.
El reclamo se hizo durante una jornada realizada en la Sociedad Rural de Saladillo, donde participaron más de 120 productores, técnicos y dirigentes agropecuarios. El encuentro buscó analizar los principales desafíos y oportunidades de la Cuenca, con eje en infraestructura hídrica, clima, reglas de juego y desarrollo productivo.
Entre los asistentes estuvieron el intendente de Saladillo, José Luis Salomón; el presidente de la Sociedad Rural local, Ignacio Bustingorri; el vicepresidente de la Sociedad Rural Argentina, Marcos Pereda; y Larrañaga, presidente del Consejo Asesor del Plan Maestro del Río Salado de CARBAP.
Pereda advirtió que “no hay crecimiento ganadero posible sin un plan concreto, reglas claras, estabilidad y previsibilidad”. También subrayó que el rol de las entidades debe centrarse en “crear condiciones reales para que el productor invierta y transforme los reclamos históricos en resultados concretos”.
Durante la jornada se destacó la necesidad de una voz gremial unificada que ordene prioridades y sostenga una agenda de largo plazo para incrementar el stock ganadero, mejorar la eficiencia y generar mayor valor agregado.
El ingeniero Guillermo Jelinski presentó un diagnóstico sobre el funcionamiento hidrológico de la Cuenca y los avances del Plan Maestro del Río Salado. Remarcó que aún quedan obras clave pendientes para reducir la vulnerabilidad productiva en una región de baja pendiente y alto riesgo de excesos hídricos. Junto al ingeniero agrónomo Eduardo Sierra, coincidió en la conveniencia de crear una autoridad específica para la administración del Río Salado, con capacidad de ejecutar las obras de forma continua.
Sierra, por su parte, analizó la evolución climática de la región y alertó sobre la creciente frecuencia de eventos extremos. Según explicó, el desafío no es solo la cantidad de lluvias, sino su concentración en períodos breves, lo que obliga a sistemas ganaderos más flexibles y adaptados al ambiente.
El análisis productivo estuvo a cargo del ingeniero Rodrigo Troncoso, quien recordó que el crecimiento de las exportaciones de carne vacuna es el resultado de un proceso de largo plazo iniciado entre 2016 y 2018. El desafío actual, dijo, es “producir más y vender carne de mayor valor”.
Productores referentes como Ricardo Orazi, de Cabaña La Pastoriza, y Alejandro Aznar, de Cabaña La Esencia, coincidieron en que la ganadería del futuro en la Cuenca debe basarse en animales rústicos, fértiles y adaptados al ambiente, pero orientados a mercados exigentes. También destacaron el aumento de pedidos de certificación por parte de los propios productores, como herramienta estratégica para diferenciarse y capturar mayor valor.
La conclusión general del encuentro fue clara: la Cuenca del Salado tiene condiciones para convertirse en un motor de crecimiento ganadero, siempre que confluyan obras hídricas, adaptación climática, eficiencia productiva y un marco institucional sólido que permita ejecutar inversiones con continuidad.
