El magistrado le había emplazado a la Fiscalía que en 10 días subsane los errores cometidos en relación a los decretos de los hechos.
miércoles, 12 de febrero de 2025
Anteayer se cumplió el plazo ordenado por el juez de Control de Garantías, Marcelo Sago, quien había ordenado al fiscal que en 10 días reformule los decretos de determinación de dos de los 12 hechos que se le endilgan al abogado Augusto Filippín, además de otras irregularidades en la producción de pruebas, en el marco de la investigación por el hurto del tomógrafo al Sanatorio Junín.
Si bien fuentes judiciales manifestaron que se dispusieron algunas medidas de pruebas para poder sostener la acumulación de causas en contra del letrado, la Fiscalía no cumplió con el tiempo estipulado y la defensa podría solicitar la libertad de su cliente.
Cabe recordar que, durante la audiencia de prisión preventiva, el magistrado criticó y tildó de “apresurada” la acumulación de expedientes en contra del letrado, que está acusado de múltiples hechos que van desde abuso sexual, hurto y violencia de género.
En este contexto, a pesar de las graves acusaciones en contra del abogado, este estaría en condiciones de solicitar su libertad, ya que los plazos de regularizar el extenso expediente estarían vencidos. Desde el Ministerio Público manifestaron que se encuentra abocado a la producción de pericias psicológicas y psiquiátricas en una de las víctimas de abuso sexual.
No obstante, este medio pudo conocer que ninguna de las dos víctimas que denunciaron a Filippín fueron notificadas sobre tal medida, lo que estanca el avance de la investigación.
Cabe destacar que, entre las medidas de prueba que constan en el expediente, se encuentra un protocolo de abuso que dio positivo, pericias psiquiátricas a las víctimas de abuso sexual y al imputado, las cuales reflejaron el grave daño provocado por las acciones del letrado en las víctimas y las conductas narcisistas de Filippín, que representarían un peligro para sí y para terceros, según se pudo conocer.
Los delitos a subsanar, según se conoció en la resolución, son un incidente de tránsito y la visualización de los registros fílmicos del nosocomio, donde se lo ve a Filippín con el costoso aparato valuado en casi 300.000 dólares.
