La crecida del Río del Valle arrastró parte de tres viviendas y dejó otras tres en riesgo. El municipio asistió a las familias afectadas y trabaja en su relocalización.
jueves, 12 de marzo de 2026
Las lluvias intensas que se registraron en los últimos días en la Capital provocaron la crecida del Río del Valle y generaron daños en el asentamiento Mi Gauchito, ubicado al este de la ciudad, detrás del barrio 9 de Julio. Como consecuencia del avance del agua, tres viviendas precarias fueron parcialmente arrastradas y otras tres quedaron en situación de riesgo.
El subsecretario de Desarrollo Social del municipio capitalino, Eugenio Barros, explicó en La Mañana de El Esquiú, programa emitido por Radio El Esquiú 95.3, que el personal municipal recorrió el sector para asistir a las familias afectadas y evaluar la situación en el lugar.
“Estuvimos caminando el barrio Mi Gauchito, que ha sufrido este crecimiento del río y a su vez se desbordó y llevó parte de las viviendas precarias que se encuentran en el lugar de tres familias y otras tres en riesgo”, señaló.
Según detalló el funcionario, el municipio intervino con asistencia social inmediata y comenzó a trabajar en la relocalización de los grupos familiares que viven en la zona más cercana al cauce del río. En total son seis las familias que deberán ser trasladadas para evitar nuevas situaciones de peligro.
Barros indicó que, tras el temporal, los vecinos optaron por alojar a los damnificados en sus propias viviendas mientras reciben asistencia municipal. “Se distribuyeron entre los vecinos. La solidaridad entre ellos fue impresionante”, afirmó.
El funcionario explicó además que el asentamiento Mi Gauchito forma parte de un sector más amplio donde se concentran varios barrios, entre ellos, Gaucho Güemes, Gauchito Gil y Loteo Soria. En ese conjunto residen alrededor de 150 familias, muchas de ellas instaladas en áreas inundables cercanas al río.
En ese contexto, recordó que el municipio había iniciado un proyecto de urbanización para relocalizar a todas las familias del asentamiento hacia un nuevo sector de la ciudad con infraestructura básica.
“El intendente había puesto en marcha una solución estructural y definitiva para el asentamiento. Se trataba de una urbanización real de dignidad para las familias”, expresó.
Barros explicó que la iniciativa contemplaba la construcción de redes de agua potable, cloacas, energía eléctrica y pavimento, y que el proyecto tenía un avance cercano al 40 por ciento.
Sin embargo, sostuvo que la obra quedó paralizada porque estaba financiada con fondos nacionales que dejaron de enviarse. “Esa obra estaba financiada con fondos nacionales mediante un convenio que firmó el Estado nacional y desde la llegada de Milei esos fondos no llegaron nunca más”, aseguró.
Según indicó, la situación administrativa del convenio también impide que el municipio pueda avanzar con recursos propios o gestionar otras alternativas de financiamiento.
“No envían los fondos y tampoco liberan la obra para que el municipio pueda buscar otras alternativas”, afirmó.
Mientras tanto, desde el área de Desarrollo Social se trabaja en la asistencia y en la búsqueda de soluciones para las familias afectadas por las lluvias, con el objetivo de trasladarlas a zonas seguras.
