La Casa Rosada busca ampliar la cooperación con Washington en comercio, tecnología, Defensa e infraestructura estratégica, mientras mantiene una postura más firme frente a Beijing. Milei tiene previstas tres visitas a Estados Unidos en los próximos meses.

5/9/2026

Luego de la cadena nacional en la que Javier Milei se refirió a la cuestión Malvinas, el Gobierno busca profundizar la alianza estratégica con Estados Unidos y avanzar en nuevos acuerdos en materia de comercio, tecnología, Defensa e infraestructura crítica.

En la Casa Rosada consideran que las recientes declaraciones de Donald Trump sobre la posibilidad de revisar la posición estadounidense respecto de Malvinas no fueron un hecho aislado, sino que se produjeron en el marco de gestiones reservadas que el Ejecutivo argentino venía realizando desde hacía meses.

Según fuentes del Gobierno, parte de esas conversaciones se canalizó mediante contactos informales con Washington. El contenido de la cadena nacional, además, habría sido manejado por un grupo reducido alrededor de Milei, el canciller Pablo Quirno y Santiago Caputo.

Tecnología e infraestructura crítica

Uno de los principales objetivos del Gobierno es ampliar la cooperación tecnológica con Estados Unidos. Para las próximas semanas se espera la llegada de funcionarios estadounidenses para profundizar conversaciones vinculadas con infraestructura estratégica, telecomunicaciones y seguridad de proveedores.

La discusión tomó especial relevancia por la presencia de tecnología de empresas chinas como Huawei en sectores considerados estratégicos por Washington.

En ese marco, el Ejecutivo analiza identificar redes, centros de datos y otras instalaciones como infraestructura crítica, además de establecer requisitos de “proveedor confiable” para determinados sistemas sensibles.

La intención oficial es establecer un marco general que permita definir qué empresas pueden participar en áreas consideradas estratégicas y cuáles podrían quedar limitadas por cuestiones de seguridad.

Una relación cada vez más distante con China

El acercamiento a Estados Unidos coincide con un momento de mayor tensión diplomática con China.

La Cancillería china convocó esta semana a la representación argentina a raíz de las declaraciones de Juan Carreira, director de Comunicación Digital de la Presidencia, quien responsabilizó al Partido Comunista chino por la tragedia ocurrida en Nepal.

Por el momento, el Gobierno argentino no prevé pedir disculpas ni realizar una comunicación formal destinada a cerrar la controversia.

Tampoco hay una fecha definida para un eventual viaje a China que había sido evaluado en distintos momentos para funcionarios argentinos. Milei, además, no tiene previsto incluir Beijing entre sus próximos destinos.

Esto marca una diferencia respecto de los primeros años de gestión, cuando una visita presidencial a China llegó a ser considerada dentro de las alternativas de la agenda internacional.

Milei viajará tres veces a Estados Unidos

La agenda internacional del Presidente estará fuertemente concentrada en Estados Unidos durante los próximos meses.

Milei tiene previsto viajar en septiembre a Nueva York para participar de la Asamblea General de las Naciones Unidas, regresar en octubre a Washington para la gala por el Mes de la Herencia Hispana y volver en diciembre a Miami, donde se desarrollará la cumbre del G20.

Por ahora no existe una visita confirmada a Mar-a-Lago, aunque el Gobierno busca aprovechar las tres giras para fortalecer los contactos con el entorno de Trump.

Comercio y Defensa, otros dos ejes

Otro de los puntos centrales será avanzar en la implementación del Acuerdo sobre Comercio e Inversiones Recíprocos firmado por Pablo Quirno y el representante comercial estadounidense, Jamieson Greer.

El entendimiento contempla reducciones arancelarias, apertura de mercados, eliminación de barreras no arancelarias y cooperación en sectores como energía, materiales críticos, infraestructura y tecnología.

La visita del representante comercial adjunto Jeff Goettman a fines de agosto estuvo orientada a acelerar los compromisos pendientes del acuerdo.

La cooperación en materia de Defensa también forma parte de la estrategia. El Gobierno busca que Estados Unidos brinde asistencia técnica para la Base Naval Integrada de Ushuaia, con el objetivo de reforzar la presencia argentina en el Atlántico Sur y la logística antártica.

Malvinas y la mirada hacia 2027

Dentro de la Casa Rosada también consideran que la cadena nacional sobre Malvinas permitió al Gobierno recuperar iniciativa política y agenda pública después de varias semanas marcadas por dificultades para instalar temas propios.

En ese contexto, el Ejecutivo apuesta a transformar el acercamiento con Estados Unidos en resultados concretos antes de la campaña electoral de 2027.

Malvinas aparece como uno de los principales puntos de esa estrategia, aunque la agenda abarca también comercio, tecnología, Defensa, infraestructura y seguridad de las cadenas de suministro.

La contracara es una relación más áspera con China: el Gobierno no plantea cortar los vínculos económicos, pero sí avanzar con mayor intensidad en la estrategia de Washington frente a Beijing y asumir el costo diplomático que pueda derivarse de ese posicionamiento.