viernes, 26 de septiembre de 2025

El miércoles a la noche, vecinos de la calle Marcos Figueroa al 1100 llamaron a la policía cuando observaron salir una densa cortina de humo de la casa de uno de sus vecinos. 

Al llegar, los efectivos convocaron a los bomberos y al personal del SAME, quienes asistieron a los moradores de la vivienda, tratándose de un hombre de apellido Suárez y una mujer de apellido Hernández.

Al ingresar al hospital los profesionales revisaron a Suárez, que presentaba quemaduras en el brazo, tórax y piernas, por lo que fue llevado al sector de quemados, donde quedó internado. En tanto, su pareja fue dada de alta a las pocas horas.

¿Qué paso?

En cuanto a lo que ocurrió en el domicilio de la mencionada pareja, hasta anoche continuaba siendo un misterio para los investigadores.

Esto se debe a que, supuestamente, la policía entrevistó a Hernández en su domicilio y, más tarde, el personal judicial también dialogó con ella. En esas instancias, la mujer habría dado varias versiones sobre cómo se habría originado el fuego.

De todos sus dichos, era coincidente que ella había estado manipulando una botella de thinner -diluyente de pintura- cuando se prendió fuego la cocina y, en el afán de ayudarla, Suárez habría sufrido las quemaduras de segundo grado, que en principio habrían puesto en riesgo su vida. Sin embargo, con el pasar de las horas el hombre se recuperó favorablemente.

La investigación es llevada adelante por el fiscal subrogante Hugo Costilla, que ordenó que la casa donde ocurrió el incendio quedara bajo custodia policial. Durante la mañana de ayer, trabajaron en el lugar los peritos en siniestro y personal de la Unidad Judicial N° 6.