Un joven de 22 años, a quien su familia había dado por muerto tras un accidente, irrumpió en su propio velorio en la localidad de Villa Carmela y gritó “estoy vivo”, desatando un caos generalizado.

lunes, 22 de septiembre de 2025

Un insólito y estremecedor suceso conmocionó a los vecinos de Yerba BuenaTucumán, cuando un joven irrumpió en su propio velorio, dejando al descubierto un trágico error de identificación. Mientras la familia y amigos lloraban su supuesta muerte, el muchacho, con apenas dos palabras, “estoy vivo”, desató gritos y llanto entre los presentes.

La confusión se originó en la madrugada del jueves, cuando un cuerpo sin vida fue hallado cerca del Puente Negro, tras ser arrojado debajo de un camión. Aunque las primeras pericias apuntaban a un posible suicidio, el hecho fue caratulado como homicidio culposo por el fiscal Carlos Sale. Una mujer de Villa Carmela se presentó en la comisaría de Alderetes, reconoció los restos como los de su hijo y la Justicia autorizó la entrega del cuerpo para su velatorio.

Sin embargo, en plena ceremonia fúnebre, el joven al que todos creían muerto llegó a la casa familiar. “Hubo un lío tremendo. Muchos se espantaron, otros gritaron y lloraron. La verdad es que quedamos helados”, relató Ana Laura, una vecina que presenció la impactante escena. Inmediatamente, se dio aviso a las autoridades, y el fiscal a cargo ordenó entrevistar al joven.

En su declaración, el muchacho afirmó que había estado en Alderetes consumiendo drogas y que desconocía por completo que su familia lo había identificado como la víctima. “Es la realidad que viven las madres de los jóvenes que son adictos. Se van de la casa y uno nunca sabe si están vivos”, comentó otra vecina, María Laura García, en referencia al trasfondo social que rodea el caso.

El cuerpo que fue entregado erróneamente fue trasladado por orden judicial a la Morgue Judicial, donde, hasta el día de hoy, permanece sin identificar. Ahora, la investigación no solo busca esclarecer las circunstancias de la muerte de la persona hallada, sino también deslindar responsabilidades por el grave error en la identificación. El episodio dejó en evidencia la fragilidad del sistema para verificar identidades en casos de este tipo, generando un nuevo misterio.