El Gobierno argentino autorizó a LATAM Airlines a operar vuelos regulares en la ruta Santiago de Chile – Brasil – Buenos Aires, en el marco de una política de apertura aerocomercial que busca mayor integración regional y menos burocracia en las autorizaciones.

martes, 2 de septiembre de 2025

El Gobierno argentino dio un nuevo paso en la apertura del mercado aerocomercial con la autorización a LATAM Airlines Group S.A. para operar vuelos regulares internacionales en la ruta Santiago de Chile – Brasil – Buenos Aires (Ezeiza). La medida fue oficializada a través de la Disposición 28/2025, firmada por el subsecretario de Transporte Aéreo, Hernán Adrián Gómez.

La compañía había solicitado formalmente la autorización, y tras el aval técnico de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC), obtuvo el permiso para cubrir una de las rutas más estratégicas de la región. El respaldo se enmarca en acuerdos bilaterales firmados entre Argentina y Chile, que habilitan a aerolíneas de ambos países a explotar este tipo de servicios combinados.

La decisión refuerza la conectividad regional, no solo entre Chile y Argentina, sino también con Brasil como escala clave, potenciando el turismo y el comercio internacional. “Resulta necesario dictar la norma administrativa que otorgue los servicios solicitados a favor de la compañía aérea de la República de Chile, de conformidad con lo convenido a nivel bilateral”, señala la disposición oficial.

La medida se suma a la Resolución 567/2025 de la ANAC, que introdujo un esquema simplificado para la tramitación de vuelos nacionales e internacionales. Con esta normativa, las aerolíneas ya no deben realizar extensos trámites previos, sino que basta con una notificación electrónica. Si no hay respuesta en plazos acotados, el vuelo queda automáticamente habilitado.

El nuevo sistema apunta a reducir costos administrativos, agilizar procesos estatales y brindar mayor previsibilidad a los operadores. Para LATAM, significa fortalecer su red de conexiones regionales con hubs en Santiago y San Pablo; para la Argentina, implica mayor competencia, nuevas frecuencias y posibles mejoras en precios y servicios para los usuarios.