Al menos tres jóvenes descubrieron cámaras escondidas en techos de sus habitaciones. Se investiga si el dueño de los departamentos solo rentaba a mujeres y las grababa y monitoreaba en vivo.

miércoles, 3 de diciembre de 2025

Un escalofriante hallazgo de cámaras ocultas en un complejo de departamentos alquilados generó conmoción en la provincia de La Rioja. Al menos tres jóvenes estudiantes han denunciado que el propietario del lugar las grababa y, según sospechan, incluso las monitoreaba en vivo. Hasta el momento, el hombre señalado como el principal sospechoso se encuentra en libertad.

El hecho se dio a conocer la semana pasada en un edificio ubicado en la calle Carlos Gardel 9050. El descubrimiento ocurrió de manera fortuita cuando Ana, una de las víctimas, se preparaba para dormir. Al encender la linterna de su celular para espantar unos mosquitos, el flash impactó directamente sobre el lente de una cámara que estaba camuflada en un ventiluz del techo de su habitación.

“Estaba tan bien escondida que de otra forma no me hubiese dado cuenta”, relató Ana C5N, detallando que la cámara “apuntaba a mi cama y también grababa de noche”. La joven agregó que, al día siguiente, logró retirar la rejilla con ayuda de una amiga y confirmó el hallazgo. “No caí hasta que puse la memoria en mi celular y pude ver los videos”, confesó la víctima.

El dueño solo rentaba a mujeres y tenía acceso a los pisos

Ana contó que el dueño del complejo, a quien antes había recomendado por su supuesta atención, solo alquilaba los departamentos a estudiantes mujeres. La joven notó que el propietario tenía las llaves de todos los departamentos y solía ingresar sin aviso, bajo la excusa de realizar arreglos, cuando las inquilinas no estaban.

Además, el hombre les había dicho que no estaba permitido recibir parejas, pero sí amigas, lo que, según la víctima, queda en evidencia en los videos: “Amigas mías que se quedaban a dormir o venían a estudiar también estaban en los videos”.

Allanamiento y la dificultad para tipificar el delito

Tras la denuncia, el caso quedó en manos de la jueza Gisela Flamini, titular del Juzgado de Instrucción en Violencia de Género y Protección Integral de Menores N°2. El pasado martes se concretaron allanamientos en el lugar, donde se incautaron varias cajas con CDS, dos computadoras y una cámara fílmica.

La jueza detalló que en el departamento del sospechoso se encontraron “entre 80 y 90” CDS y equipos de filmación. Sin embargo, la causa aún no tiene imputados y resta definir la tipificación del delito.

La magistrada indicó que la dificultad radica en encuadrar legalmente la acción, barajando la posibilidad de una confluencia de delitos como violación de la intimidad, posible explotación, y violencia de género en espacio digital. Tras consultar experiencias comparadas en otras provincias, la jueza explicó que la causa podría calificarse como violación de domicilio telemática, abuso sexual simple telemático y lesiones leves de carácter psicológico.

“Lo importante ahora es avanzar con la investigación, ver para qué tenía estos elementos y ahí definir la tipificación”, concluyó la jueza Flamini.