La denunciante relató que estaba en pareja y conviviendo con el imputado. Un día descubrió que su hija le enviaba fotos y videos íntimos y que le daba dinero a cambio.

miércoles, 8 de abril de 2026

Francisco Gustavo Velázquez está acusado de hacerse pasar por policía para acercarse a madres de adolescentes, con quienes entablaba relaciones, y luego ofrecer dinero a las menores a cambio de fotos y videos de índole sexual.
El caso actual tiene un antecedente. Velázquez ya había sido denunciado el año pasado en la Fiscalía de Instrucción N° 1. En aquella oportunidad, la fiscal Jésica Miranda solo logró imputarlo por un hecho de abuso sexual simple, mientras aguardaba el juicio en libertad. Esa situación habría sido aprovechada para reiterar la maniobra y captar a nuevas víctimas.
Días atrás el fiscal Hugo Costilla, quien lleva adelante la investigación en contra de Velázquez por los supuestos delitos de grooming -dos hechos- y abuso sexual simple -un hecho- todo ello en perjuicio de dos adolescentes de 14 años -la hija de su pareja y la amiga de la hija-, tomó conocimiento de que el imputado había estado ya frente a la Justicia por un hecho similar, que estaba pronto a ser enviado a juicio oral.
Según pudo saber este diario de voceros judiciales, el año pasado la madre de una adolescente de 13 años lo denunció ante la Justicia por el abuso sexual de su hija. En la presentación, la denunciante relató que estaba en pareja con el imputado, quien le había dicho que era policía y al poco tiempo se fue a vivir con ella y su hija adolescente. Un día descubrió que su hija le enviaba fotos y videos íntimos al teléfono de su pareja, por lo que habló con ella y le dijo que Velázquez le daba dinero a cambio de esas fotos y videos, que él tenía un amigo que pagaba por estas.
Tras la denuncia y las pericias pertinentes, la fiscal Miranda determinó que el sujeto era autor del delito de abuso sexual simple, lo imputó e indagó, pero en razón del tipo de delito endilgado recuperó la libertad, aun cuando continuaba ligado al proceso.

Mismo modus operandi
Empleando siempre el mismo modus operandi —fingir ser policía para ganarse la confianza de madres de adolescentes vulnerables y convencerlas de que lo alojaran en sus casas—, Velázquez abordaba a las jóvenes para obtener fotos y videos íntimos a cambio de dinero.
En marzo pasado, el sujeto contactó a una mujer en la zona norte de la Capital y, tras ganarse el acceso al hogar, abusó sexualmente de su hija. Asimismo, les exigió material audiovisual tanto a la víctima como a una amiga de la misma edad bajo la promesa de un pago económico.
El caso fue publicado en este diario tras un allanamiento dirigido por el fiscal Hugo Costilla en el domicilio de la madre de la adolescente. Durante el operativo, el personal policial arrestó al falso agente y secuestró cinco teléfonos celulares que serán peritados para la causa.
El hecho salió a la luz, luego de que la madre de la amiga de la hija de la pareja de Velázquez lo denunciara al contarle su hija que el sujeto le había dado plata para que arreglara el teléfono celular y ella le enviara a cambio fotos y videos de índole sexual.
El fiscal Costilla ordenó una batería de medidas y, entre ellas, la audiencia de indagatoria y de control de detención.
Sin embargo, la semana pasada cuando iba a pedir la prisión preventiva, tomó conocimiento del antecedente sobre Velázquez, por lo que prorrogó la audiencia.
Ahora, el fiscal hará trasladar a Velázquez desde el penal para indagarlo nuevamente por todos los hechos -en una acumulación de causas- y continuar con el proceso, agravándose así la situación del acusado.