El anteproyecto que el Ejecutivo negocia con empresarios redefine puntos centrales de la Ley de Contrato de Trabajo. La CGT lo rechaza y advierte un retroceso en derechos, mientras el Gobierno afirma que busca modernizar las relaciones laborales y promover el empleo formal.
domingo, 23 de noviembre de 2025
El Gobierno de Javier Milei avanza en el tramo final del proyecto de reforma laboral que forma parte del paquete elaborado en el Consejo de Mayo. El borrador, que ya circula entre cámaras empresarias y equipos técnicos del Ejecutivo, propone cambios de fondo en tres áreas sensibles del régimen laboral: vacaciones, licencias por enfermedad e indemnizaciones por despido.
Desde la Casa Rosada sostienen que la iniciativa representa una “modernización necesaria” para dinamizar el mercado laboral y dejar atrás un sistema “rígido y obsoleto”. En contraste, la CGT reiteró su rechazo y denunció que el proyecto implica una “pérdida de derechos”, aunque el oficialismo insiste en que el trabajador mantiene protección y previsibilidad.
Según fuentes del Ejecutivo, el propósito central es reducir la litigiosidad, otorgar mayor seguridad jurídica y facilitar la creación de empleo formal en un marco de reglas claras. La reforma sería enviada al Congreso antes de fin de año, una vez cerrado el acuerdo dentro del Consejo.
Vacaciones: período fijo y posibilidad de fraccionamiento
El borrador reescribe el artículo 154 de la Ley de Contrato de Trabajo y establece un período único y ordenado para otorgar vacaciones: del 1° de octubre al 30 de abril. El objetivo, afirman, es mejorar la organización interna de las empresas, aunque se mantiene la posibilidad de fijar fechas distintas por acuerdo entre las partes.
También se incorpora un plazo mínimo de 45 días para notificar el inicio del descanso y se autoriza de forma explícita el fraccionamiento de vacaciones, siempre que cada tramo sea de al menos siete días corridos. Además, cada trabajador deberá gozar al menos una parte de sus vacaciones en verano una vez cada tres años.
Qué pasa si el trabajador se enferma durante las vacaciones
El texto aclara que, si un trabajador inicia una licencia médica estando de vacaciones, la fecha de reincorporación será la del final del período originalmente asignado, o el día en que concluya la licencia si esta se extiende. En todos los casos, los días pendientes de descanso deberán reprogramarse.
Licencias por enfermedad: prestación del 80% y nuevos plazos de cobertura
El capítulo dedicado a la enfermedad o accidente no laboral reemplaza el actual artículo 208. La propuesta fija una prestación no remunerativa del 80% del salario neto, pagada por el empleador, garantizando la continuidad de la obra social.
La duración de la cobertura será:
- Menos de 5 años de antigüedad: 3 meses
- Más de 5 años: 6 meses
- Con cargas de familia: se duplica (6 y 12 meses)
El texto moderniza requisitos de certificación médica, acepta firma digital y mantiene el derecho del empleador a solicitar controles. Además, aclara que una suspensión previa —disciplinaria o económica— no impide el cobro de la prestación si la enfermedad se produce en ese lapso.
Indemnización por despido: nueva fórmula, topes y pisos
El anteproyecto también reforma el artículo 245. La indemnización por antigüedad quedará en un mes de sueldo por cada año trabajado, o fracción mayor a tres meses, calculado sobre la mejor remuneración del último año.
Para evitar litigios y fallos dispares, el borrador fija criterios obligatorios:
- La base salarial no podrá exceder tres veces el salario promedio del convenio correspondiente.
- El tope no podrá reducir esa base por debajo del 67% de su valor.
- La indemnización nunca podrá ser menor a un mes de sueldo.
- Incluye ajustes para trabajadores fuera de convenio y empleados con salario variable.
Fondo de cese laboral: alternativa a negociar en paritarias
Otra novedad es que los convenios colectivos podrán sustituir el sistema de indemnización por un fondo de cese laboral o un seguro similar, financiado exclusivamente por el empleador, siguiendo el modelo ya utilizado en la construcción. El Gobierno sostiene que este mecanismo podría reducir la judicialización y aportar mayor previsibilidad al empleo.
Un escenario de tensión creciente
Mientras el oficialismo insiste en que la reforma es indispensable para recuperar competitividad y promover empleo privado, la CGT endurece su postura y no descarta medidas de fuerza. El conflicto promete escalar a medida que se acerque la presentación del proyecto en el Congreso, en el marco de una pulseada que enfrenta al Gobierno con la estructura sindical tradicional.
