Una mujer de Eldorado, Misiones, encargada de administrar los fondos de graduación de la Escuela de Comercio N° 19, admitió haber dilapidado en juegos de azar la totalidad del dinero recaudado por las familias. La fiesta, a horas de celebrarse, fue cancelada.

martes, 16 de diciembre de 2025

Un hecho que generó conmoción e indignación sacude a la ciudad de El DoradoMisiones, luego de que un grupo de padres denunciara penalmente a una mujer que reconoció haber gastado en apuestas los $17 millones destinados a la fiesta de egresados de un curso completo de la Escuela de Comercio N° 19.

La denunciada fue identificada como Romina Enríquez (42), quien, según medios locales, es madre de un estudiante y estaba a cargo de administrar los fondos. La estafa salió a la luz a pocas horas de la celebración, cuando los dueños del salón advirtieron a los padres que nada estaba pago y la fiesta sería cancelada si no se abonaba la totalidad del contrato.

La confesión por WhatsApp y la desaparición

El dinero había sido recaudado a lo largo de ocho meses, mediante aportes mensuales de $60.000 por familia, con el objetivo de cubrir los costos del salón, el catering, el DJ y otros servicios.

Los padres relataron que perdieron contacto con Enríquez el mismo viernes al mediodía, momento en que las advertencias de cancelación comenzaron a llegar. Poco después, la mujer, que se desempeña como enfermera del Hospital SAMIC de El Dorado, admitió lo ocurrido a través de un mensaje de WhatsApp:

“La verdad, no hay justificación para lo que hice. Tengo problemas con el casino y usé el dinero. Pensando que lo iba a recuperar, me fui enterrando cada vez más.”

Tras enviar la confesión, Enríquez abandonó los grupos de chat y hasta el momento, sigue sin ser localizada. La Policía de Misiones confirmó que ya se radicó al menos una denuncia formal contra la administradora de los fondos.

La reacción de las familias

El descubrimiento de la estafa se produjo cuando los prestadores de servicios informaron a los padres que el pago total, que debía haberse realizado 48 horas antes del evento, nunca se concretó.

Mónica Biczyk, una de las madres afectadas, lamentó la situación y reconoció la confianza ciega depositada en la mujer: “Fuimos demasiado ingenuos y depositamos toda nuestra confianza en una sola persona”.