La operación se realizó con un anticipo en dólares y saldo a un año; la Justicia también ordenó allanamientos en la inmobiliaria vinculada.
miércoles, 8 de abril de 2026
La escribana Adriana Mónica Nechevenko declaró este miércoles ante el fiscal federal Gerardo Pollicita y aseguró que el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, compró un departamento en el barrio porteño de Caballito mediante un esquema de pago diferido, con un anticipo de 30.000 dólares y un saldo de 200.000 dólares a cancelar en un año, sin interés.
Según el testimonio, la operación se realizó con las entonces propietarias, dos jubiladas, bajo la modalidad de compraventa con financiación directa entre las partes.
La escribana indicó además que no posee información sobre el origen de los fondos utilizados por Adorni para adquirir ese inmueble ni otras propiedades en las que intervino, entre ellas un departamento en Parque Chacabuco y una vivienda en un barrio privado de la provincia de Buenos Aires.
En otra de las operaciones, vinculada a un inmueble ubicado sobre la calle Asamblea, Nechevenko explicó que se utilizó un esquema con hipoteca por saldo de precio. En ese caso, el funcionario accedió a un financiamiento de 100.000 dólares, a devolver en 24 cuotas con una tasa de interés del 11%.
Al retirarse de los tribunales, la escribana aclaró que “no hubo préstamos”, sino “compraventas con hipotecas por saldo de precio”, y remarcó que cualquier consulta sobre el origen del dinero debe ser dirigida al propio funcionario.
La causa avanza bajo la órbita judicial para determinar la relación entre los compromisos financieros asumidos por Adorni y los ingresos declarados, tanto por él como por su entorno familiar.
En paralelo, el juez federal Ariel Lijo ordenó una serie de allanamientos en la inmobiliaria Rucci Propiedades, que intervino en la venta del departamento de Caballito.
Los operativos se realizaron en distintas sedes ubicadas en la Ciudad de Buenos Aires, con el objetivo de secuestrar documentación vinculada a la comercialización del inmueble, incluyendo contratos, registros de pago, comunicaciones y datos de las personas que participaron en la operación.
La investigación también busca identificar a un hombre mencionado en la causa, conocido como “Pablo”, quien habría tenido un rol en la compraventa y aún no fue plenamente identificado.
