Desde Oslo, María Corina Machado afirmó que la “tiranía” en Venezuela llegará a su fin pronto. La líder opositora, que viajó en secreto a Noruega tras ser impedida de asistir al Nobel de la Paz, prometió volver a su país y completar la lucha por la democracia.

jueves, 11 de diciembre de 2025

La líder opositora venezolana María Corina Machado declaró este jueves en Oslo que la “tiranía” en Venezuela “acabará muy pronto”, un día después de que su hija recibiera en su nombre el Premio Nobel de la Paz, debido a que ella no pudo asistir a la ceremonia.

Durante una conferencia de prensa en el Parlamento de Noruega junto al primer ministro Jonas Gahr Støre, Machado afirmó tener “mucha esperanza” en que Venezuela será “libre” y en que podrá recibir de regreso a los millones de venezolanos que tuvieron que emigrar en los últimos años.

“Vine a recibir el premio en nombre del pueblo venezolano y lo llevaré a Venezuela en el momento adecuado”, expresó en inglés la dirigente de 58 años.
“No diré cuándo ni cómo, pero haré todo lo posible para poder regresar y también para poner fin a esta tiranía muy pronto”.

Machado agradeció también a quienes arriesgaron sus vidas para que pudiera viajar a Noruega en medio de estrictas reservas: “Algún día podré contarlo, pero ahora no quiero ponerlos en peligro”.

La opositora viajó en secreto y llegó tarde a Oslo, por lo que su hija, Ana Corina Sosa, debió recibir el Nobel. Su aparición pública se dio en plena tensión entre Venezuela y Estados Unidos, que despliega desde agosto una flotilla naval en el Caribe y el Pacífico con operaciones antinarcóticos que ya provocaron 87 muertes.

El presidente Nicolás Maduro acusa al gobierno de Donald Trump de intentar derrocarlo para apropiarse del petróleo venezolano. Machado, por su parte, sostuvo que su país “ya ha sido invadido” por agentes rusos, iraníes, grupos terroristas y carteles que operan con apoyo del gobierno, y pidió cortar el financiamiento que sostiene al aparato represivo.

Ya de madrugada, Machado salió al balcón de su hotel y fue recibida con una ovación por un grupo de venezolanos que se acercó a saludarla. Cantaron juntos el himno nacional y corearon “¡Libertad!” y “¡Valiente!”.

“¡María, ayúdanos a volver!”, gritaban los migrantes, que rompieron la calma habitual de la capital noruega.

La líder opositora prometió seguir adelante con su objetivo de “restaurar la democracia en Venezuela” y aseguró que el galardón internacional “es un símbolo del sacrificio y la lucha de millones”.