Soledad, expareja del acusado, aseguró que desconocía lo ocurrido y lamentó haberle prestado el vehículo. “Me arrepiento de haberlo conocido”, expresó entre lágrimas

Soledad, propietaria del Ford Ka negro que utilizó Claudio Gabriel Barrelier para trasladar el cuerpo de Agostina Vega hasta un descampado, rompió el silencio y relató el impacto que tuvo en su vida quedar vinculada a uno de los casos más conmocionantes de los últimos tiempos.

La mujer explicó que mantuvo una relación sentimental con Barrelier durante algunos meses, aunque ya se encontraban separados al momento del crimen. “Ahora me doy cuenta del papel que jugó conmigo, que me mintió desde el primer momento, que siempre me usó”, manifestó.

Según contó, el domingo por la noche el acusado le pidió nuevamente prestado su automóvil con la excusa de llevar ropa a un familiar. “Me mandó tres mensajes insistiéndome. Era algo habitual en él, por eso no dudé en ese momento”, explicó.

Soledad recordó que, cuando fue a retirar el vehículo, Barrelier le comentó que había declarado en la fiscalía porque había sido la última persona en ver a Agostina. Sin embargo, aseguró que no sospechó nada extraño. “Lo noté tranquilo, medio triste, pero pensé que era por la pelea que habíamos tenido y porque hacía mucho que no nos veíamos”, señaló.

La mujer reconoció que tuvo una sensación de desconfianza antes de prestarle el auto. “No quería dárselo porque tenía una fea sensación. Le insistí para que se quedara, pero se levantó y se fue al garaje”, relató.

Al recuperar el rodado, explicó que no observó nada fuera de lo común en el interior. “Había olor a cigarrillo. Si hubiera sospechado algo me habría fijado mejor, pero jamás imaginé una situación así”, sostuvo.

Profundamente afectada por las consecuencias del caso, Soledad expresó su indignación por haber quedado involucrada en la investigación y por las repercusiones que sufrió en su vida personal y laboral. “Me arrepiento de haberlo conocido. Mirá en el problema que me metió. Me arruinó la vida, arruinó mi trabajo, seis años trabajando en un bar para que ahora digan cualquier cosa de mí”, concluyó.

La investigación por el femicidio de Agostina Vega continúa avanzando mientras la Justicia reúne pruebas para esclarecer por completo las circunstancias del crimen que conmociona a la comunidad.