Susana Castro aseguró que fue agredida cuando pidió que cesaran los ruidos molestos frente a su complejo turístico. También afirmó que desde hace más de una década sufre situaciones de hostigamiento
La empresaria turística Susana Castro denunció públicamente haber sido víctima de una agresión física y de una situación de acoso reiterado en Fiambalá. Según relató, el episodio más reciente ocurrió el pasado 2 de agosto, cuando pidió a un grupo de personas que cesara los ruidos molestos frente a su complejo hotelero.
En una entrevista concedida a un medio local, Castro sostuvo que desde hace más de 11 años enfrenta situaciones similares y señaló como principal responsable a un docente identificado como Raúl Alanís, a quien afirmó haber denunciado penalmente junto con otra mujer, Gabriela Vallenuevo, por las agresiones sufridas.
De acuerdo con su relato, el hecho ocurrió entre las 7.30 y las 8.30 de la mañana, mientras su establecimiento se encontraba con ocupación plena durante el cierre de la temporada de invierno.
«Somos un complejo hotelero gastronómico y prestamos distintos servicios a los turistas. Nos vemos seriamente afectados por los ruidos molestos que se repiten desde hace años y siempre tienen origen en la misma persona», expresó.
Castro aseguró que realizó presentaciones ante la Policía de Fiambalá y notas dirigidas a distintas instituciones educativas donde, según indicó, se desempeña el docente denunciado. También manifestó haber elevado una presentación a la supervisión escolar y haber intentado reunirse con autoridades del Ministerio de Educación.
En ese contexto, cuestionó que el acusado continúe ejerciendo la docencia y consideró que un educador debe mantener una conducta acorde tanto dentro como fuera del ámbito escolar.
La empresaria sostuvo además que, tras el episodio, sufrió lesiones y golpes en distintas partes del cuerpo. «Quedé muy afectada con golpes internos y moretones, pero más allá de victimizarme quería defender mi complejo y el bienestar de quienes trabajan y se alojan allí», afirmó.
Asimismo, indicó que la Justicia dispuso una medida que prohíbe al denunciado acercarse a ella y a su establecimiento durante 120 días, en el marco de la investigación penal en curso.
Castro también expresó su preocupación por el impacto que este tipo de hechos genera en la actividad turística de Fiambalá, al señalar que la agresión ocurrió mientras turistas transitaban hacia el complejo termal de la localidad.
